Errores y prejuicios sobre estrés
El estrés implica una tensión necesaria importantísima para muchas actividades aunque en general hay una serie de errores y prejuicios sobre él. ¿Quieres saber cuales son los errores o prejuicios más comunes sobre el estrés y como deberíamos entenderlo?
Estrés: palabra clave del siglo, pero mal interpretada
* Hay que eliminar o evitar el estrés. Eso es como decir "hay que eliminar el hambre" o "evitar tener hambre". Es imposible. Sin estrés moriríamos en poco tiempo, ya que quedaríamos aplastados por los eventos de la vida. El estrés hay que gestionarlo y controlarlo para usarlo a propio beneficio.
* El estrés es dañino. Eso depende de cómo se usa el estrés; básicamente el estrés es un mecanismo fisiológico que nos permite recaudar energía para enfrentarnos a retos. Así que el estrés involucrado en actividades intensas pero satisfactorias no es dañino, mientras que el estrés desgastado de manera ineficiente crea con el tiempo problemas graves de salud.
* El estrés es ansiedad. La ansiedad solo es uno de los síntomas típicos de estrés, pero no es lo mismo que el estrés. El estrés se manifiesta a través de una multitud de síntomas que dependen de cada persona, de la situación estresante y del momento.
* El estrés es algo normal en nuestra sociedad. El hecho de que algo se haya convertido en una epidemia no lo define como algo normal. El estrés negativo y exagerado no es normal ni aceptable, ya que con el tiempo crea problemas graves de salud. El punto es que estamos tan acostumbrados a vivir con niveles excesivos de estrés que esto acaba pareciéndonos normal.
* El estrés solo afecta de verdad a las personas débiles. El estrés afecta a todos. Paradójicament e las personas que mas padecen estrés son las siempre dinámicas y ocupadas, aparentemente fuertes.
* No puedo hacer nada contra el estrés, es inevitable, no depende de mí sino de los eventos y de cosas que no puedo controlar. En realidad los responsables de nuestro estrés somos nosotros en la gran mayoría de los casos, eligiendo y actuando comportamiento s y costumbres que crean estrés. Como solía decir el Dr. Selye "Lo importante no es tanto lo que te ocurre, sino como tu reaccionas a él".
* El estrés solo está en mi mente. Si es verdad que nuestra mente juega un papel relevante a la hora de determinar si algo es estresante o no y con qué intensidad, está por otro lado claro que el estrés modifica realmente la fisiología del cuerpo, pudiendo determinar a enfermedades graves como infartos y ulceras.
* El estrés es igual para todos. En realidad no es igual para nadie. El estrés es muy personal tanto a la hora de definir los eventos que estresan, como el nivel de estrés que causan, como la manera de manejarlos. Lo que estresa a una persona no suele estresar a otra; lo que funciona contra el estrés negativo para una persona no suele funcionar para otra.
* Yo no estoy estresado; el día que lo esté lo podré detectar enseguida. Todos estamos estresados en algún nivel y la costumbre a estar constantemente estresados nos hace siempre menos sensibles a las señales de una subida repentina de su nivel; por lo tanto acabamos reconociendo el exceso de estrés demasiado tarde, solo cuando éste causa enfermedades visibles.
* Contra el estrés lo mejor es reposo y relajación. Relajarse es útil, pero no es suficiente o puede incluso ser peor. El estrés va gestionado de una manera más general y con más recursos.
¿Qué hacer?
Para poder gestionar de manera eficaz el estrés es imprescindible tener primero una comprensión correcta de lo qué es y evitar los errores arriba mencionados. En segundo lugar hemos de emprender acciones que actúen de manera "holística" sobre la persona, respetando su naturaleza única.