Al menos 45 personas murieron y 40 resultaron heridas este miércoles en un accidente de avión en el aeropuerto de Madrid-Barajas, según un balance oficial provisional, aunque según los medios españoles la cifra de muertos podría ascender a 150, en uno de los mayores accidentes aéreos de los últimos años en Europa.
El avión, de la compañía española Spanair, con 173 personas a bordo, despegó de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas y minutos después, a las 14H45 locales (12H45 GMT) tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia, se salió de la pista y se incendió, indicaron fuentes de los servicios de emergencias y del aeropuerto.
El aparato, un MD-82 con destino a Las Palmas de Gran Canaria (islas Canarias, suroeste), sufrió un incendio durante el despegue que le obligó a aterrizar, según los medios españoles.
De los 40 heridos, 15 están graves y 25 leves, según un balance provisional facilitado a la AFP por la delegación del gobierno español en la región de Madrid.
En el aparato, que operaba el vuelo 5022 en código compartido con la alemana Lufthansa, viajaban 164 pasajeros y nueve miembros de la tripulación.
Según la agencia de noticias Europa Press, los fallecidos podrían llegar a cerca de 150, y la página web del diario El Mundo habla de más de 140 muertos.
Los bomberos del aeropuerto movilizaron 11 vehículos al lugar del accidente, mientras que Cruz Roja Española trasladó 22 ambulancias y un equipo de apoyo psicosocial.
En el lugar del accidente trabajaban unas 150 personas, según un rescatista que relató a la televisión CNN Plus que uno de los motores explotó, y que entre los cadáveres calcinados "hay niños".
Mientras, los equipos de rescate seguían extrayendo a los pasajeros del avión, de lo cual no se dispone de imágenes debido a que las fuerzas de seguridad no dejaban acercarse a los periodistas.
El aeropuerto, que por la tarde se encontraba semivacío, comprobó la AFP, se encontraba operativo desde las 16H00 locales (14H00 GMT), indicaron fuentes del aeropuerto.
Los cadáveres debían ser trasladados a un tanatorio instalado en el recinto ferial de Madrid (IFEMA), indicaron los medios españoles.
El presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, interrumpió sus vacaciones en el Coto de Doñana (Andalucía, sur) y viajaba esta tarde al aeropuerto de Barajas, al igual que otras autoridades gubernamentale s, regionales y locales.
Spanair, que pertenece al grupo sueco SAS, presentó recientemente un plan para suprimir 954 puestos de trabajo, de un total de 4.000 empleados.
Spanair, que registró pérdidas de 41 millones de euros en el primer trimestre y anunciará el jueves sus resultados del segundo trimestre, está afectado por el alza del precio del crudo y la disminución de los clientes, pero también del exceso de compañías que operan en España, según su director.
Se trata del mayor accidente ocurrido en Barajas desde 1983, cuando 181 personas murieron al estrellarse cerca del aeropuerto un aparato de la compañía áerea colombiana Avianca que iba a aterrizar.
En España, la mayor catástrofe aérea ocurrió en 1977, cuando dos aviones Boeing 747 colisionaron en el aeropuerto de Los Rodeos, en el norte de la isla de Tenerife (islas Canarias) y murieron 583 personas. Ese fue además el mayor accidente aéreo de la historia de la aviación