Autor Tema: CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA  (Leído 7568 veces)

Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« : 02 de September de 2010, 02:08:50 PM »
BUENO OK DECIDI ABRIR ESTE TEMA POR KE ES BIEN IMPORTANTE KE LOS KE SOMOS ORIGINARIOS DE ESTE DEPARTAMENTO DEMOS A CONOCER LOS DATOS DE NUESTROS MUNICIPIOS EN MI CASO SOY DE JUCUAPA ORGULLOSAMENTE SABIAN USTEDES COMO DATO CURIOSO KE ANTES DEL TERREMOTO DE 1951 , JUCUAPA ESTA CIUDAD ERA CONOCIDA COMO LA PERLA DE ORIENTE, DESPUES DEBIDO AL TERREMOTO Y A LOS CANBIOS KE  ESTE FENOMENO NATURAL TRAJO  ESE NOMBRE SE LE EMPESO A DAR AL A CIUDAD  DE SAN MIGUEL KE AHORA ES LA NUEVA  PERLA DE ORIENTE, BUENO AKI LES DEJO ESTE VIDEO DE MI TIERRA NATAL ESPERO LO DISFRUTEN :victory: :victory: :victory: :victory: :victory:
<a href="http://www.youtube.com/watch?v=0kvkLykmz9Q&amp;feature=player_embedded" target="_blank" class="aeva_link bbc_link new_win">http://www.youtube.com/watch?v=0kvkLykmz9Q&amp;feature=player_embedded</a>
!
 LUEGO LES TRAERE MAS DATOS DE MI CIUDAD JUCUAPA LA ESMERALDA DE ORIENTE .Y SI TU ERES DE OTRO MUNICIPOIO DEL DEPARTAMENTO DE USULUTAN TE INVITO A KE AVERIGUES DATOS DE TU MUNICIPIO Y LO POSTEES AKI OJO SOLO MUNICIPIOS DE USULUTAN POR FAVOR


Esta centenaria ciudad, que cuenta actualmente con una población estimada en 21.545 habitantes, celebra sus fiestas patronales en honor a San Simón





« Última Modificación: 02 de September de 2010, 02:48:45 PM por jucuapense1 »



Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
Historia de Jucuapa,
« Respuesta #1 : 02 de September de 2010, 02:55:00 PM »
   
Historia de Jucuapa

______________ ______________ ______________ __
Jucuapa la Ciudad del Eterno Renacer


Pocas Ciudades han tenido que resurgir de sus cenisas como nuestra amada Jucuapa jucuapa que es conocida por haber sido llamada la perla de oriente en epocas remotas pero los terremotos que han sacudido la ciudad a lo largo de los siglos casi aniliquilaron a nuestra bien amada poblacion segun la creencia Jucuapa es sacudida por un gran terremoto cada 50 años pero lo importante es que Jucuapa ha sabido resurgir con cada tragedia la fiebre amarilla fue otra amenaza que amenazo a los jucuapenses con la extincion pero gracias a Dios Jucuapa Salio Adelante; pero LA CIUDAD DEL ETERNO RENACER no solo son tragedias la Ciudad cuenta con un muy hermoso entorno natural, un fresco Clima, un agradable ambiente y un mitico aire a leyendas que rondan las calles; el mayor tesoro de jucuapa es su gente siendo buena y amable. sabemos que en el futuro las tragedias asolaran de nuevo a nuestra amada ciudad pero confiamos en Dios que siempre seremos LA CIUDAD DEL ETERNO RENACER

Jucuapa Tierra de Belleza y Musas

Las hijas de Zeus y Mnemósine, dioses del Olimpo en la mitología griega, han ejercido su particular influencia al inspirar a poetas, pintores, músicos y escultores en la ciudad del “Río de jocotes”.

Las pruebas de ello se encuentran, por ejemplo, en el libro Jucuapa en letras, que es una recopilación de versos hecha por Luis Roberto Hidalgo Zelaya en 1995.

La obra literaria contiene poemas escritos en diversas épocas, desde 1571. En ellos se canta a los atributos que Natura ha dado a esa región y también se rememora el desastre del seísmo ocurrido en 1951.

En la mitología griega se consideraba a las musas como las cantoras divinas que con sus coros e himnos deleitaban a los moradores del Olimpo, bajo la dirección de Apolo.

Pero, de vez en cuando descendían a la tierra, y ejercían la función de mediadoras entre lo divino y los humanos, en particular por la inspiración que ejercían sobre los poetas.

Visitan la ciudad

Al apreciar la producción artística de los jucuapenses, se puede afirmar que al igual que ocurría varios siglos antes de Cristo, las Musas bajan con frecuencia a la ciudad.

Y uno de los escogidos por ellas es Carlos Mayorga, de 20 años, quien en 2003 cruzó el umbral del anonimato con la publicación de su primer libro “En ti está mi destino”.

“No hay escritores en mi familia… siempre me gustó. Desde los nueve años escribía versos pequeños a los que llamaba poemas”, responde a la pregunta de dónde le viene la vena literaria.



Carlos explica que su creación se inspira en “la fuente del amor, sentimiento que nos hace vivir experiencias, ilusiones, y nos
enseña a ser humanos.

Pero, el novel escritor es consciente que “de la literatura no se come”. Es la razón por la cual se ha centrado en alcanzar otra de sus metas: coronar la carrera universitaria de Ciencias Jurídicas, aunque no por ello dejar el arte.

“Quiero mantener un equilibrio entre la justicia y escribir”, continúa Carlos. Para ilustrar su frase, señala que ya tiene ideas sobre la próxima publicación.

“Pienso escribir sobre otros temas, no sólo del amor”, dice.

Todo indica que las deidades mitológicas le han puesto particular atención y que él, consciente del hecho, pretende aprovechar al máximo la situación. Habrá Musas para rato en los alrededores de Jucuapa





« Última Modificación: 26 de December de 2011, 10:44:12 PM por jucuapense1 »



Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
FOTOS DE JUCUAPA
« Respuesta #2 : 02 de September de 2010, 06:00:00 PM »
aca les dejo algunas fotos de la ciudad de jucuapa en donde se ve los desfiles del 15 de septienbre  se ven las diferentes escuellas desde el kinder hasta el instituto y la emntrada a un canton llamado el amaton espero las disfruten





« Última Modificación: 02 de September de 2010, 06:10:49 PM por jucuapense1 »



Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #3 : 03 de January de 2011, 08:18:03 PM »
JUCUAPA - 15 SEPT. 2010.flv


aki les dijo un video  de la marcha del 15 de septiembre del 2010 en la centenaria ciudad de jucuapa ,usulutan

y po supuesto aki les dejo un video de la zona turistica de jucuapa jajajja con estos lokos echandose una banadita y con el caracteristico hablado cuando estamos entre cheradas jajajja disfruten con las lokuras de estos lokos

JUCUAPA RIO DE LOS JOCOTES El Chagüite


y aki mas videoas  de mi ciudad centenaria de jucuapa ke los disfruten
:biggrinn: :biggrinn: :biggrinn: :biggrinn:
« Última Modificación: 03 de January de 2011, 08:29:49 PM por jucuapense1 »



Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #4 : 17 de April de 2011, 06:16:18 PM »
Recuerdos del terremoto olvidado

En realidad no ocurrió hace tanto tiempo. Fue en mayo de 1951, y no por local y alejado de la capital dejó de ser uno de esos sucesos que marcan el devenir de un país entero. El terremoto que sacudió Jucuapa y Chinameca, en el límite entre San Miguel y Usulután, es uno de los más mortíferos y destructivos de la historia reciente de El Salvador. Sin embargo, el tiempo ha difuminado su impacto en la memoria colectiva, aunque no en la de las personas que más de cerca vivieron la catástrofe. He aquí un racimo de esos testimonios.


Elena Salamanca Fotografías de Óscar Leiva y archivo
septimosentido@laprensa.com.sv
      Imprimir    Enviar nota    Fecha de actualización: 9/9/2008

Mima Rivas cayó hincada. Desde el suelo, se aferró a las piernas de Cayetano, su novio. Frente a ellos se tambaleaban las torres de la iglesia de San Simón Apóstol. El piso se agrietaba. Casas y árboles sucumbían. La violenta sacudida no la dejaba pararse.

—¿Qué es esto? –gritó.

—Es un terremoto —le respondió su novio.

Cayeron las torres. Y Jucuapa se transformó en una nube blanca, espesa.

El 6 de mayo de 1951 cayó domingo. Esa tarde hubo función en los cines, misas en las iglesias, novios en los parques y, entre las 5 y las 5:10, dos terremotos, los más destructivos que jamás se han registrado en Jucuapa y Chinameca. También los sufrieron en San Buenaventura, Santiago de María y Nueva Guadalupe, el área donde la carretera Panamericana une los departamentos de Usulután y San Miguel.

El más intenso ocurrió a las 5:08 p. m. Tuvo una magnitud de 6.2 grados en la escala de Richter y fue muy superficial, apenas 10 kilómetros de profundidad. Una sacudida intensa de origen tectónico concentrada en poco tiempo. El epicentro, según el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), estuvo entre Jucuapa y Chinameca, y derribó en segundos casi todo lo que había costado décadas enteras levantar.


Aunque dicen que son odiosas, las comparaciones ayudan. El terremoto del 10 de octubre de 1986 en San Salvador tuvo una magnitud de 5.4 grados y su profundidad de 7.3 kilómetros. La cifra oficial de fallecidos se situó en torno a los 1,500. El de Jucuapa y alrededores, a pesar de haber ocurrido en una zona menos poblada, compite por el dudoso honor de ser uno de los más mortíferos de la historia reciente de El Salvador.

El censo de 1950 había cifrado en poco más de 40,000 las personas que vivían en los cinco municipios más afectados. El saldo de víctimas fue terrible y confuso: 200 muertos el primer día solo en Jucuapa, según una publicación de la época; más de 400 fallecidos tiene en su registros el SNET; 400 muertos “más incontables desaparecidos”, según el historiador Carlos Cañas Dinarte; 30,000 muertos llegaron a publicar los diarios de la época; 96,000 damnificados según la Dirección General de Sanidad... Un caos numérico del que difícilmente se puede consensuar una cifra.

Iglesias, casas —casi todas de adobe y bahareque— y postes de electricidad y telégrafo cayeron. Se rompieron tuberías, se abrieron zanjas en los caminos. A San Salvador llegó la noticia desde la cabecera de Usulután por telegrama: un terremoto había pulverizado a estos pueblos que comenzaban a emerger como ciudades, algunos con cine y hospital. Los muertos fueron enterrados en fosas comunes; a los heridos los trasladaron en camiones hacia San Salvador y San Miguel. Los sobrevivientes fueron evacuados en masa también a esas ciudades. En San Miguel, las escuelas, el parque central y el atrio de la catedral fueron los primeros refugios. En la capital, la recién construida Ciudad Universitaria y el Estadio Nacional, hoy Jorge “Mágico” González, alojaron por más de un mes a damnificados.






Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #5 : 17 de April de 2011, 06:17:41 PM »
Los titulares de los periódicos hablan por sí solos: “Es espantoso el terremoto” (Extra del 7 de mayo), “Terremoto destruye Jucuapa y Chinameca” (7 de mayo), “Continúan los temblores” (8 de mayo) “Santiago de María casi destruido” (9 de mayo), “Crece ayuda a damnificados” (10 de mayo) “Harán campamento en zona terremoto” (11 de mayo). Vinieron donaciones de Colombia, Honduras, Nicaragua, Bélgica, Estados Unidos... Al mes, se planificó construir el Valle de la Esperanza, una ciudad que agruparía a los afectados que regresarían de los albergues. La ciudad quedó en planos y el plan se cambió a la construcción de casas de un nuevo sistema —concreto, grandes patios y sistema de ventilación especial— en cada municipio afectado. El nombre Valle de la Esperanza aún hoy sobrevive como identificativo de la microrregión de municipios.

Sin embargo, pocos, al margen de quienes lo vivieron de cerca, recuerdan tanta destrucción. Es una catástrofe sin apenas conmemoracione s ni publicaciones para sus aniversarios, como ocurre con la de 1986, con las de 2001 e incluso con la de 1917.

Matilde Ortiz. Afectada en 1951, vive aún, a sus 88 años, en Chinameca, en casa de su hija. Cuando tembló se encontraba en San Salvador


Para los sobrevivientes, muchos detalles de lo ocurrido esa tarde mayo de 1951 han sido indelebles, como la presencia del párroco de la diócesis de San Miguel, un tal Óscar Arnulfo Romero, dando una absolución masiva en el parque de Jucuapa. Para Matilde, el terremoto fue la primera vez que probó comidas enlatadas; para Juan Antonio, cientos de cuerpos aplastados en el cine; para Angelita, fue la nube espesa que al esfumarse develó que su casa era polvo; para Rosa, un ropero que la salvó de la muerte; para Toño, gritos de ancianas suplicantes; para Mima, la novia de Cayetano, fue como un río de piedras bajo sus pies.

Reliquia. Juan Antonio Aguilar afuera de su vivienda en la calle Francisco Gavidia, de Jucuapa. Construida en los años veinte, fue una de las pocas que soportó el sismo


Mima Rivas miraba luces en el piso del parque de Jucuapa. Luces de velas. Las velas alumbraban muertos, muchos, a la intemperie. Fue una noche de luto colectivo y de reconocimiento s.

Mima tenía 19 años y había llegado al parque antes de las 5 de la tarde, puntual, del brazo de su novio, Cayetano Bettaglio. Cayetano vivía en San Miguel y cada domingo, desde hacía cuatro años, llegaba en su Chevrolet Bell Air a visitarla a su casa del barrio El Centro. Era costumbre de Mima y sus amigos encontrarse en el parque. Eran otros tiempos, y las parejas de jóvenes daban vueltas alrededor del quiosco, platicando, riendo. “Lo que se hacía antes”, dice Mima.

Fue en medio de ese paseo dominical cuando cayó hincada, cuando se aferró a las piernas de Cayetano, cuando el terremoto transformó Jucuapa en una nube blanca y espesa. “No se veía nada, yo solo oía a la gente gritando ‘Ayúdenme, por favor, quiero sacar a mi madre’, ‘No puedo, voy a mi casa a sacar a mis hijos’. Y yo lloraba y lloraba por mi mamá.”

Las hermanas. Rosa (de pie) y Ángela Castro, afuera de su casa en Jucuapa, una de las construidas gracias al proyecto del Valle de la Esperanza




Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #6 : 17 de April de 2011, 06:19:22 PM »
Una crónica de Elena Salamanca


La madre de Mima se había quedado en casa. La casa era de dos plantas y estaba construida en lámina. Cayetano la dejó en el parque con su amiga Frida Scafini. El novio de Frida, Alberto Recinos, se unió a Cayetano. Los dos caminaron calle arriba para buscar las casas de sus novias entre los pedazos de adobe en el camino. Alberto llegó a la casa de las Scafini. Cayetano siguió hasta la de Mima. Las láminas de la segunda planta habían caído sobre su Bell Air, y la madre de Mima no estaba en la casa.

Volvió a temblar.

“Era horrible lo que yo pensaba: se va a abrir la tierra y nosotros así, parados, vamos caer en las zanjas porque después de la segunda sacudida se oía un ruido espantoso, como que venía un río de piedras abajo”, recuerda Mima Rivas, hoy De Bettaglio.

A la segunda sacudida llegó su madre al parque: “Ella todavía estaba de luto —el padre de crianza de Mima había muerto en 1949—, y como la cogió la polvazón adentro de la casa, solo se le veían los ojos y la boca. Estaba cubierta de polvo”. Cayetano regresó solo. La casa de los Scafini se había caído, y sepultó a Alberto y a la madre de Frida.

Pronto empezó a oscurecer, y el parque se llenó poco a poco de cadáveres. La gente los llevaba en camillas, y les ponían candelitas. Un muerto acá, otro muerto allá. “Yo vi llegar a un señor de apellido Verdugo: llegó con el pecho volteado para atrás”, recuerda Mima.

Pasó cuatro horas en el parque y no la movieron ni las réplicas ni el dantesco escenario de damnificados angustiados y llorosos, como ella. Tampoco se movió cuando un cura joven llamado Óscar Arnulfo Romero dio una absolución colectiva, enfrente de la iglesia caída y tumba de los que habían ido a misa esa tarde. Mima, su madre y su hermana de 12 años se quedaron sin hogar. Y lo último que Mima vio en Jucuapa fueron esas luces que rodeaban a los muertos que llevaban al parque, para abandonarlos o para ser reconocidos.

La camioneta de su futuro suegro llegó a las 9 de la noche y se la llevó a San Miguel, donde al año siguiente Óscar Arnulfo Romero la casó con Cayetano. A Jucuapa nunca regresó: “No sé ahora dónde estaba mi casa”.

La sala estaba llena. En el cine de Chinameca, Antonio Aguilar protagonizaba la función de las 4 de la tarde. El Rosval, nombrado así por la madre del dueño, Rosa Valle, estaba al oriente de la iglesia. Cada tarde ponían música de trío y por el pueblo pasaba un carro perifoneando la función del domingo. A Cristina Quintanilla, a sus 14 años, le gustaban las de vaqueros. Raro es que se perdiera una, aunque su padre le tenía prohibido ir al cine: “Era bien estricto, antes no lo dejaban salir a uno. Yo me escapaba a las funciones matiné con el pretexto de ayudar a una tía con un puesto de comida y hasta le cachaba pisto para el cine”.

Pero ese domingo fue a la función de la tarde.

“De repente empezamos a sentir que las sillas temblaban, sacudidas.” Cristy, como la llamaban, estaba en butacas. La galería, a un costado de las butacas, se cayó y aplastó a mucha gente. Se paró y corrió, como mucha gente que no entendía bien qué pasaba con la sacudida que parecía interminable.

Los acontecimiento s cayeron sobre Cristy. Su hermano menor, Toño, estaba en el cine, y no lo encontraba afuera, entre la gente que salía y huía de la tierra temblorosa. Un pedazo de la terraza del Cine Rosval estuvo a punto de caer sobre su cabeza. “Si no me jalan, me habría caído eso encima”. Un amigo se le acercó:

—Se murió tu papá.

Vivían a dos cuadras del cine, y Vicente, su padre, un viudo que tenía una tienda, se había quedado en la casa. Cristy se ensimismó. Echó a correr. “Se me olvidó mi hermano y salí corriendo. Yo me acuerdo que la gente me quería detener, porque yo iba para arriba. Yo oía que me decían para dónde vas, y me querían detener. Yo los mordía para que me dejaran pasar. Seguía temblando, y yo que pasaba y los postes de la luz que caían detrás de mí.”

Su padre no había muerto. Una teja le cayó en la cabeza, y lo dejó inconsciente. Lo llevaron esa misma tarde al hospital de San Miguel en un camión lleno de heridos. Su hermano Toño apareció, su casa no se cayó, pero “costó reponerse”, dice.

En la película, sonaba la canción “Bonita” de Luis Arcaraz. “Bonita/ la sinceridad/ de tu espejo fiel/ puso vanidad en ti.” Hubo un tiempo en que Cristina Quintanilla no podía oírla. Se erizaba. “Costó mucho reponerse”, insiste.

El día de la entrevista, el jueves 21 de agosto, tembló ligeramente a las 10 de la mañana. En su casa en residencial Primavera de Santa Tecla, Cristina volvió a sentir que la tierra se bamboleaba. Para disimular los nervios, sonrió un poco.

La emigrante. Mima de Bettaglio muestra la foto de su boda, oficiada por monseñor Romero en abril de 1952. Vive ahora en la colonia Escalón de San Salvador

Matilde Ortiz. Afectada en 1951, vive aún, a sus 88 años, en Chinameca, en casa de su hija. Cuando tembló se encontraba en San Salvador.

Rosa sueña que tiembla. Despierta y descubre que no es un sueño. Intenta salir de su cuarto, todo tiembla: la cama, las paredes, ella. Huye hacia el corredor. En la cocina están su hermana Ángela, su abuela, la cocinera, y su cuñado Antonio, pero no puede reunirse con ellos porque en el corredor hay un ropero, y se abre, y le corta el paso, le cae encima y la cubre. La aprisiona. El techo de la casa cae sobre el ropero. La salva.

Ángela, la hermana, abre los ojos en medio de una nube de polvo que, al disiparse, le muestra un hogar destruido. Unos minutos antes, ella, su esposo y su abuela platicaban en la cocina. Unos minutos antes, la cocinera echaba las tortillas, y gritó ¡Temblor! Unos minutos antes tenía hogar.

“La fachada se fue para adelante. Cuando se casaron mis papás en 1915 habían hecho esa casita. Logramos sacar algunos pedazos de cama, alfombras para poder dormir porque lloviznaba”, dice Ángela.

Vivían en Jucuapa y no había electricidad, ni agua. “Fuimos a traer agua a un ingenio, las calles estaban llenas de zanjas. Fui a ver a mi familia y se había muerto un primo mío: Le cayó una viga encima, y un clavo le perforó el cerebro”, cuenta ahora Angelita, de 92 años. Vive aún en Jucuapa con su hermana Rosa, ya de 80, en una de las casas construidas dentro del proyecto Valle de la Esperanza.

Rosa no recuerda cómo salió del ropero ni cómo se reunió con su hermana, su cuñado, su abuela y sus seis sobrinos: “No había noticias. Nadie sabía bien qué había ocurrido. Cada quien en su casa”.

Al día siguiente intuyeron qué podía pasar. Van a quemar Jucuapa, oyeron. Mucha gente huía angustiada. Llegó el Ejército y acordonó. Nadie podía entrar y si salía, era para no volver. “Decían que iban a quemar Jucuapa porque había demasiados muertos y no los podían sacar, para evitar enfermedades”, cuenta Rosa.

Fotografías de la época retratan entre escombros y muertos a los voluntarios con máscaras similares a las que se usaron en la II Guerra Mundial. Otras muestran que Sanidad fumigó los restos de las edificaciones. Pero esto no lo vieron las hermanas Castro. El lunes 7 de mayo salieron hacia Santiago de María, y luego se mudaron a San Salvador, con unos familiares. Seguían las réplicas. “Uno tenía que detenerse de los árboles para poder caminar”, dice Angelita.

José Antonio Ramírez es el sepulturero de Jucuapa. También lo fue su padre, y antes que su padre, su abuelo. De los tres, fue a su padre a quien le tocó abrir las fosas comunes para enterrar a los que les cayeron techos y paredes y que no pudieron ser reconocidos por sus familiares, y a los que reconocieron, pero no hubo tiempo para sepultar de otra forma.

José Antonio Ramírez entonces era simplemente Toñito. Tenía 14 años y recuerda bien lo que ocurrió, porque, antes de llegar al cementerio para ayudar a su padre a abrir fosas, había logrado salir a salvo de otro cementerio: el Cine Escala.

El Cine Escala estaba en lo que hoy se llama calle Francisco Gavidia. Una zapatería Par 2 y una hilera de comedores se erigen sobre el terreno que ocupó por años el cine. Era grande, de una media manzana, y en la función de las 4 se exhibía una película de Pedro Infante: “Ustedes los ricos”. “Diez centavos valía. Estaba lleno. Siempre se llenaba con Pedro Infante. Había un montón de viejitas. Una viejitas de San Buenaventura que habían venido solo a ver la película. Me habían dicho el domingo antes: ‘Toñito, nos vemos en el cine, que hay película de Pedro Infante’. Pobrecitas.”

Toñito fue con un amigo y se sentaron en galería, a un lado del proyector. Pedro Infante le decía a su esposa “la Chorriada” —la actriz Blanca Estela Pavón— esas cosas de “Amorcito corazón, yo tengo tentación...”, cuando el telón, donde se proyectaba la película, cayó.
Reliquia. Juan Antonio Aguilar afuera de su vivienda en la calle Francisco Gavidia, de Jucuapa. Construida en los años veinte, fue una de las pocas que soportó el sismo.

Empezaba el terremoto.

Las galerías se cayeron también, y la gente del patio de butacas —la que estaba delante del proyector— quiso correr. Los de galería, donde estaba Toñito, corrieron también, unos sobre otros, sobre los pedazos de tablas que formaban la galería, sobre las butacas desparramadas, sobre la gente.

“Salimos pateando, corriendo unos encima de otros —recuerda—. Uno pasaba encima de la gente, ‘Ay, ay, ay’, decían las pobres viejitas. Yo oí que me estaban gritando: ¡Toñito, Toñito, ayudanos! Pero uno no se detenía a pensar ni a ayudar ni a nada, queríamos salir.”

Y salió. Entre empujones, entre gemidos.

Toñito pudo ver cómo las paredes cayeron sobre una mujer que vendía dulces afuera del cine. Los periódicos de la época hablaban de unos 300 muertos debajo del edificio. “Eso fue terrible”, dice. Su casa se vino abajo también, y él fue uno de los 25,000 refugiados que se evacuaron hacia la Ciudad Universitaria, en San Salvador. Pasó ahí casi dos meses.

De regreso a Jucuapa, trabajó en fincas y en la compañía de alumbrado eléctrico de oriente. Hoy, a los 71 años, ha retomado el oficio de su padre y de su abuelo. Camina por el cementerio y dice que al lado oriente deben estar las fosas comunes. “Pero con el tiempo se han ido vendiendo nichos ahí y aparecen los huesos de los del terremoto. No lo señalaron, no les pusieron ni una placa, nada. Ya no se sabe dónde quedaron.”

La casa de Juan Antonio Aguilar es hoy un puñado de tejas en el suelo, árboles que nacen del piso y que crecen hasta llegar al corredor. El corredor es un solar lleno de ropa sucia que ya no se usa y charcos mínimos cuando llueve. Solo dos cuartos tienen techo, bajo el que se apuñan 12 personas: Juan, su mujer, sus hijos y sus nietos.

Su casa es una de las tres del casco urbano de Jucuapa que no derribó el terremoto y se detiene como cascarón anacrónico sobre la calle Francisco Gavidia. Esta calle no existía en 1951. Entonces, la casa estaba junto al cine cementerio.
Las hermanas. Rosa (de pie) y Ángela Castro, afuera de su casa en Jucuapa, una de las construidas gracias al proyecto del Valle de la Esperanza.

Juan Antonio, de 63 años y el pellejo tostado y oscuro pegado a los huesos, conoció el cine: “Murieron bastantes ahí, aplastados”. Pero él vivía en otro barrio. El temblor lo agarró con apenas seis años: Estaba jugando en la calle con una pelota de trapo, hecha de calcetín. Su mamá lo haló y después cayó la pared. “Dormimos en los solares porque no quedó nada. En petates. Me quitaron mi petate para poner a un niño que se había muerto. En el terremoto, una plancha le cayó en los huevitos, y lo mató. Como antes las planchas eran de hierro”, dice.

Dentro de su destartalada casa actual hay una de esas planchas, y patos y gallinas, y un comal donde su hija de 15 años y su nuera echan tortillas. Su esposa, María Cristian Guzmán, 55 años y vestido floreado, muestra la casa como buena guía: “Esto es una reliquia. Vivimos con un gran peligro porque esas paredes se van a caer”.

La casa se quedó sin techo y sin varias paredes en 2001. Otro terremoto. Antes, ya se le podrían las maderas: su construcción se aproxima a la década del veinte. Las otras que quedaron en pie en 1951 son la de la familia Hidalgo, una casona de esquina y madera que ahora es billar y venta de pinturas, y la de los Annichiarico, de madera y sede municipal del partido ARENA.

“Esta casa era una mansión de lujo”, dice Juan Antonio, el pelo blanco brillante y el pellejo pegado a los huesos, desde su silla de pitas en medio de un cascarón de bahareque que aguantó el terremoto de 1951, pero no soportará uno más.

Apretujada en un bus lleno de mujeres llorosas iba Matilde Ortiz el 7 de mayo. Lloraba también. Un día antes, el patrón de la tienda en la que trabajaba en San Salvador le había dado la noticia:

—¿No sabe lo que ha pasado en oriente? Chinameca y Jucuapa se han hundido en un terremoto.

“¡Ay! Se me fue el alma a saber dónde, porque mis hijos estaban chiquitos: Consuelo, de cinco años y Carlos, de siete, solos con mi mamá”, recuerda ahora.

Ese domingo no pudo dormir. Al día siguiente, se levantó temprano y caminó hasta la esquina de La Constancia. Vio que se acercaba un bus lleno. Una mano apareció por la ventana, alguien se asomó.

—Mati, vamos para oriente.

—Llévenme.
La emigrante. Mima de Bettaglio muestra la foto de su boda, oficiada por monseñor Romero en abril de 1952. Vive ahora en la colonia Escalón de San Salvador.

En el bus iban vecinos de Matilde, del barrio San Juan de Chinameca. La mujer, que entonces tenía 31 años, subió entre empujones y jalones. “En cada parada había que pagar. Mire cómo se aprovechan. Un día antes me habían pagado. Uno solo daba el pisto, por la angustia”.

Adentro las mujeres se desmayaban. Ella llevaba apenas una bolsa con dos vestidos. Cuando el bus cruzó el río Lempa y se acercó al desvío de Berlín, el conductor decidió detener el viaje. Los pocos hombres que viajaban en la unidad pidieron que siguiera lo más cerca posible de Chinameca porque iban muchas mujeres. Lo hizo, pero volvieron a pagar.

El bus siguió hasta el antiguo desvío de Los Amates —en la actual calle que separa Jucuapa y Chinameca— y al atardecer, cuando bajaron del bus, Matilde empezó a ver los camiones llenos de heridos, gente pidiendo auxilio y muertos en las calles: “Nos descontrolamos más al ver a los muertos”.

Camino a su casa, una vecina que se iba a San Miguel la consoló:

—No te preocupés, Mati, tus hijos no se han muerto.

Matilde se tranquilizó. Pero al llegar al terreno donde estaba su casa, olvidó lo que había dicho su vecina. No había casa. “Yo me acuerdo de que solo pegué un gritó y caí. En eso que ya desperté, estaba en la casa de una vecina, en un solar. Ahí tenían a mis hijos con un niño al que le cayó la pared y le partió la cabeza en cuatro pedazos.”

Los días siguientes transcurrieron en ir a San Miguel, quedarse en un parque, mudarse a donde un familiar, volver al parque, recibir víveres, dormir bajo lluvia, regresar a Chinameca, no tener casa, no recibir ninguna de las prometidas del Valle de la Esperanza, de las que se iban a hacer con la generosa ayuda que vino del extranjero, hacerse un hogar de láminas, no regresar a trabajar a San Salvador. Sufrir.

“Nos dieron jabón, café, pan y unas cosas que uno nunca había comido: jamón en lata –ríe–. Había gente que no se las comía y las vendía. Nosotros las comprábamos, y mi mamá las cocía”, dice. Pero pronto le cambia la cara: “Aquí vino ayuda bastante, pero, como siempre, el dolor de unos es la alegría de otros, ¿verdad?”.
[/font][/size][/color]



Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #7 : 11 de December de 2011, 06:55:52 PM »
ESCUDO DEL C D ASPIRANTES DE LA CIUDAD DE JUCUAPA








Desconectado MENDOSINA

  • Masiso
  • ***
  • Mensajes: 643
  • EL TIEMPO PASA... SOLO QUEDAN LOS RECUERDOS
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #8 : 22 de December de 2011, 07:42:04 AM »
 :good: :good: :good: :good:

LINDO REPORTAJE. MI QUERIDO JUCUAPENSE, PERO......... FALTO SU FOTO JIJIJIIJI


 :biggrinn: :biggrinn: :biggrinn:

Desconectado Florc71

  • Masiso
  • ***
  • Mensajes: 160
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #9 : 23 de December de 2011, 12:43:33 AM »
Que interesante Jucua!..pues que bonito es ver a las personas orgullosas de donde nacieron,de su ciudad y de su pais...me gusto mucho su historia,las fotos,ver esos caminos enpedrados y los videos...mucha s gracias por compartirlo con todos los usuarios de Salvatruchos!!! :good: :-**

Desconectado Florc71

  • Masiso
  • ***
  • Mensajes: 160
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #10 : 23 de December de 2011, 12:51:17 AM »
:good: :good: :good: :good:

LINDO REPORTAJE. MI QUERIDO JUCUAPENSE, PERO......... FALTO SU FOTO JIJIJIIJI


 jajajjaa si Mendosina!...una foto cuando estaba tiernito.. :sarcastic: :sarcastic:

Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #11 : 14 de January de 2012, 04:20:58 PM »





Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #12 : 14 de January de 2012, 04:22:50 PM »





Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #13 : 15 de October de 2012, 02:39:27 PM »
esta fue la  imagen q gracias  a mi  amigo  eduardo avendano pudimos crear en el 2011 por als fiestas  de jucuapa







Desconectado jucuapense1

  • Moderador General
  • Masiso
  • *
  • Mensajes: 682
  • BIENVENIDOS A SALVATRUCHOS.COM
Re:CONOCIENDO MAS DE LOS MUNICIPIOS DE USULUTAN JUCUAPA
« Respuesta #14 : 15 de October de 2012, 02:42:59 PM »
y esta imagen fue creada para este anio 2012 siempre conla valiosa ayuda de eduardo avendano muchas gracias lalo por siempre estar ahi cuando se  necesita de ti  gracias mi bro.