El Presidente electo de la República, Mauricio Funes, comenzó una apretada agenda este viernes un su primera visita de trabajo a Washington D.C., con una ponencia en la sede del Banco Mundial en el foro denominado "América Latina y la crisis global".
Funes dijo que El Salvador está sintiendo con mayor fuerza –en comparación con otros países de la región- la actual crisis económica por el debilitamiento de la estructura del Estado y la dolarización de la economía, que ha demostrado tener menores márgenes de maniobra para amortiguar la crisis.
"La crisis internacional ha evidenciado las profundas deficiencias estructurales de nuestra economía y ha puesto al descubierto los límites que tiene la dolarización vigente desde hace ocho años, en términos de margen de definición de políticas públicas", dijo el presidente electo a una concurrencia de unas 200 personas.
Funes también aseguró que para salir campantes de la crisis económica, que además pone en peligro la estabilidad política de la región centroamerican a, se necesita que los organismos financieros y la comunidad internacional concedan nuevas líneas de financiamiento para los países, tanto para nivelar sus balanzas de pago, como para hacer inversión social.
El futuro mandatario dijo también que la crisis ha agudizado la pobreza en las zonas urbanas de El Salvador y que se corre el riesgo que durante su administración los indicadores de pobreza retrocedan a índices superados en la última década.
Funes expresó que la clara fase recesiva en que ha entrado la economía salvadoreña está vinculada a su dependencia económica de Estados Unidos, y porque una tercera parte de su población está residiendo en este país.
"El Salvador es uno de los países latinoamerican os que más está sufriendo los efectos negativos de la crisis económica internacional debido a su gran dependencia de la economía de Estados Unidos (…) Uno de los principales mecanismos ha sido la disminución de las remesas, también la caída de las exportaciones totales, la caída de la inversión extranjera directa y la disminución del turismo", aseveró.
Primeros pasos
Funes dijo, en su presentación de 15 minutos, que de no hacer frente de con unidad nacional y regional a la crisis, la región sería un caldo fértil para estallidos sociales, más delincuencia, se extremaría la polarización política y la ingobernabilid ad.
Funes dijo que la recaudación de impuestos en El Salvador ha caído en los últimos meses, lo que ha dificultado a la actual administración del Presidente Antonio Saca ejecutar políticas públicas contra cíclicas, además de plantear un serio desafío para su administración que comenzará el 1 de junio.
"Estoy consciente que la obtención de financiamiento externo adicional es una condición necesaria para lidiar con la crisis, pero no es, de ningún modo, una condición suficiente (…) la superación de la crisis requiere que los países de la región hagan esfuerzos extraordinario s para preservar la estabilidad macroeconómica", dijo.
Funes, que acudió como orador especial al foro, sostendrá reuniones este sábado con directivos del Fondo Monetario Internacional y de Banco Mundial para analizar la situación y un posible financiamiento .
El presidente electo dijo, en declaraciones a la prensa en las afueras del auditorio, que sus asesores económicos estiman que se podrían necesitar un mínimo de 600 millones de dólares para hacer frente a la actual coyuntura, dependiendo como encuentre las arcas del Estado al estrenarse en la presidencia.
Funes mencionó también que su equipo de gobierno ha comenzado a diseñar una estrategia económica para sacarle provecho a la crisis mundial, además de trabajar por mantener la unidad nacional como imperativo para salir victoriosos de la encrucijada económica en que se encuentra la región y que tendrá altos costos para El Salvador.